Cierra los Ojos y Escucha las Aves
25 Julio – Octubre 2022
Petare, Caracas, Miranda, Venezuela
Cierra los ojos. Respira el aire fresco y levanta la cabeza hacia el cielo brillante. Escucha más allá de los sonidos urbanos–los carros, la construcción y el ajetreo y bullicio–y encontrarás los pájaros cantando.
Ocurrió en el vecindario urbano Petare donde participantes jóvenes se atrevieron a mirar hacia arriba–a las aves–siguiendo más de un año crítico pasando en cuarentena por COVID-19. Con la planificación cuidada de las escuelas y el equipo de la naturalista y creadora de medio social Rosa Elena Albornoz, 300 niños han sentido actividades novelas de observación y la ciencia de las aves de dos instituciones locales: El Colegio Presidente Kennedy Fe y Alegría en Petare y El Colegio Juan de Dios Guanche en Chacao ambas en el Estado Miranda, Venezuela.
Cada día de la última semana del año escolar en julio, 30 estudiantes diferentes entre 8 y 12 años de edad de El Colegio Presidente Kennedy Fe y Alegría (por un total de 120 niños) tuvieron la oportunidad de conocer sus vecinos con alas a nivel intímo, introducièndose al mundo de las aves antes de culminar los estudios para ese año.




El semestre siguiente, Rosa Elena y su equipo planearon volver a el Colegio Presidente Kennedy porque el programa fue muy popular con los estudiantes, pero la lluvia lo impidió. Así las actividades de octubre fueron realizadas en la Escuela Municipal dependiente de la Alcaldía de Chacao la Escuela Juan de Dios Guanche, impactando 150 niños en cuatro días.–pero no se preocupe porque, como voluntarios, Rosa Elena y su equipo volvieron a el Colegio Presidente Kennedy y otras escuelas que asistidas en 2023 y 2024 para el beneficio de los estudiantes y los maestros que aman la oportunidad para aprender más sobre las aves locales.
Después de un momento para conectar a la tierra, cerrando los ojos de la misma manera que nosotros en la introducción de este artículo, los estudiantes fueron a ver y escuchar a las aves con sus propios sentidos. Ellos observaron 17 especies diferentes de aves y conectaron con los sonidos con especies diferentes y conocerlas por sus nombres con la aplicación de identificación de aves de Cornell Lab: eBird. El internet fue limitado, sin embargo los niños estaban entusiasmados por prestar los celulares de sus padres para explorar el mundo natural con aplicaciones digitales. Aunque, el momento más memorable no ocurrió por el celular. Para sorpresa de todos, ¡ellos descubrieron un nido de Titirijí Lomicenizo (Todirostrum cinereum) entrando y saliendo de un nido extraño, colgado como un chamizo!


Dos niños se abordaron y le dijeron a Rosa Elena:
“Profesora, allá afuera está cantando el Titirijí Lomicenizo….como una afirmación y respuesta al logro de saber, a reconocer el ave que cantaba…para mi esto es un logro, el logro de abrir los ojos a las aves en la zona más densamente poblada y vulnerable de Caracas.” nos confesó Rosa Elena
Adicionalmente sobre la actividad del avistamiento, Rosa Elena dijo:
“Las maestras estaban impresionadas, algo tan sencillo ver cómo los niños se emocionaron con los pájaros y sus sonidos, con su vuelo, sólo hacía falta que una persona estimulara e invitara a ver y escuchar en la dirección hacia dónde ver y qué escuchar, mirar, ver.”
Con el poder de colaboración de los participantes, todos reían de felicidad cuando descubrieron un gran Gavilán Cola Corta (Buteo brachyurus) no muy lejos del colegio donde ellos tienen clases cada día escolar. La exploción de entusiasmo y curiosidad sobre las aves fue aplicado al arte donde los estudiantes crearon ilustraciones y dibujos sobre sus favoritas aves nativas.
Las experiencias de conexión con las aves viajar al Colegio Juan de Dios Guanche, representada en la imagen arriba. También, los 150 estudiantes del colegio participaron en un taller sobre las aves migratorias y sus peligros para inspirar a los niños a tomar acciones diarias como apagar las luces para proteger las aves migratorias durante sus viajes.
En preparación para la programa, los organizadores pidieron por acceso a conexión al internet y espacio verde para realizar actividades pero con las realidades que las escuelas hay débil conexión a internet y los niños no tienen conocimiento sustancial sobre computadoras o tecnología, las participantes y los organizadores trabajan juntos para compartir conocimientos sobre las aves sin tecnología y sin binoculares – y también cómo utilizar herramientas como eBird desde el celular de la principal organizadora misma, Rosa Elena Albornoz. Para sorpresa de todos, las actividades mayormente sin tecnología han llevado a una experiencia más íntima y memorable. De hecho, el programa fue tan apreciado que para los dos años siguientes, el equipo de Rosa Elena volvió a organizar programas para los estudiantes para inspirar más mentes y añadir a la curiosidad de los niños que alcanzaron.
La emoción y la alegría de los niños con la que aprendieron sobre las aves es indescriptible. La acción educativa marca un antes y un después distintos para los niños y abrir los ojos de forma dirigida y consciente hacia las aves urbanas y su presencia en nuestra vida cotidiana en las grandes ciudades. La alegría y la chispa de los niños sobre las aves están capturadas en la Instagram de Rosa Elena en su cuenta IG @ rosaelena_naturaleza.
Escrito por Lani Lin-Kissick de CUBS – lkl34@cornell.edu.