Museo Nacional de Historia Natural de Cuba: Investigación Sobre el Pájaro Carpintero
23 Mayo 2012 | Havana, Cuba

Seguir las huellas del chupasavias ventriamarillo (Sphyrapicus varius) motivó a los participantes del taller “Los Árboles, las Aves, la Ciudad y Yo» y los impulsó a investigar más de cerca el entorno natural de su localidad. Comenzaron con una pregunta: ¿Cómo varían los agujeros del chupasavias ventriamarillo en los troncos de los árboles adultos del Parque de La Maestranza? Guiados por un diseño elaborado por los facilitadores del Museo Nacional de Historia Natural de Cuba para obtener datos y analizar los resultados, los 12 participantes del taller ya se han dedicado a buscar agujeros hechos por el chupasavias ventriamarillo en los árboles de La Maestranza. El parque está cerca del Museo, ubicado entre el seminario de San Carlos y la entrada a la Bahía de La Habana.
(Foto © Museo Nacional de Historia Natural de Cuba)
El viaje en busca de las huellas de esta especie migratoria que visita Cuba cada invierno se realizó en febrero de 2012. Como resultado, niños y niñas examinaron un total de 60 árboles de 10 especies, de las cuales la palma cocotera (Cocus nuciefera L.), el almendro tropical (Terminalia cattapa L.) y el poinciana real (Delonix regia) fueron las que mostraron mayor evidencia de picoteo. Por otro lado, el ficus (Ficus bejamina), el panamá (Sterculia apetala), el poinciana amarillo (Peltophorum pterocarpum) y el pithecellobium sp. no presentaron agujeros causados por el ave.
(Foto © Museo Nacional de Historia Natural de Cuba)


Los resultados obtenidos por los niños motivaron una discusión sobre la importancia de los árboles que utiliza el chupasavias ventriamarillo, así como de los que no. También se destacó la posibilidad de continuar estudiando otros parques de la zona. A raíz de esta investigación en el Parque de La Maestranza, se acordó realizar futuras investigaciones en otros parques siguiendo los pasos del chupasavias ventriamarillo.
(Foto © Museo Nacional de Historia Natural de Cuba)


Escrito por Ivan Borroto y Xochitl Ayon