Flor y Canto


Conservación y Reconexión Comunitaria

Durante casi cuatro décadas, la Agencia Vicente Guerrero, una comunidad indígena de escasos recursos en Zaachila, Oaxaca, sufrió los efectos de un basurero a cielo abierto. Han estado trabajando durante años para restaurar su río y las aguas contaminadas. Esto inspiró una iniciativa comunitaria basada en la ciencia participativa, en colaboración con Celebra las Aves Urbanas, para reconectar a la comunidad con su patrimonio natural y explorar soluciones basadas en la naturaleza que incluyen a las aves como indicadoras para mejorar el hábitat compartido con nuestros amigos emplumados y la naturaleza.

‘Nosotros debemos aprender de las aves, de su libertad y la forma en que buscan su hogar’, reflexiona uno de los participantes adultos de la actividad. ‘Ellas eligen los mejores lugares y lo conservan, la vida de las aves es una analogía de lo que debemos cambiar en positivo‘.

Treinta y cinco jóvenes se adentraron en un territorio que apenas visitaban. Equipados con la aplicación Merlin Bird ID y acompañados por el biólogo Eugenio Padilla de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), los jóvenes iniciaron una aventura de cinco horas que cambiaría su percepción del lugar que habitan.

El grupo se organizó en equipos pequeños para iniciar el recorrido con el mayor silencio posible. De pronto, el bosque se llenó de avistamientos: los participantes comenzaron a identificar especies que no sabían que habitaban la zona.

Para los jóvenes, la experiencia fue reveladora: ‘Es otra forma de conocer el lugar que habitas, nos abre la posibilidad de revalorar lo que tenemos en términos de naturaleza y medio ambiente’.

En una comunidad que durante décadas cargó con el peso de la contaminación, las aves se convirtieron en mensajeras de esperanza. Su presencia, antes ignorada, ahora es celebrada como símbolo de que la vida encuentra la manera de florecer, marcando el inicio de un compromiso renovado con la justicia y la conservación ambiental.