Celebrando la Conexión Indígena a las Aves en un Área Urbana
19 – 26 Abril 2024
La Villa de Zaachila, Oaxaca, México
Las personas indígenas han tenido una conexión profunda con la naturaleza por cientos y miles de años pero en México y un gran parte del mundo, estos mismos grupos se han visto afectados por la injusticia social y ambiental desde el período industrial. Asimismo, para la gente indígena de la Agencia Vicente Guerrero, un histórico basurero a cielo abierto en la comunidad ha causado mucho sufrimiento por varias décadas, impactando la salud de la gente e interrumpiendo su conexión a la naturaleza. Para re-establecer la conexión entre la gente y la naturaleza – incluido las aves – El Centro de Derechos Indígenas Flor y Canto A.C., junto con diversas organizaciones aliadas y Celebra las Aves Urbanas, organizó el Festival de las Aves y la Madre Tierra en la Agencia Vicente Guerrero. El objetivo principal del programa es promover la conservación de las aves y su hábitat el bosque, al tiempo de fortalecer los lazos culturales y comunitarios en la zona de escasos recursos. La meta: justicia ambiental.
Como parte del programa, se ofreció un taller práctico el 19 de abril acerca del uso de la aplicación Merlin Bird ID y se realizó un recorrido guiado de observación de aves en el bosque de encino de la Agencia Vicente Guerrero. Participaron 35 personas – jóvenes entre 12 y 19 años y sus familias – conocieron más acerca del ecosistema local y las aves que lo habitan. Con la asistencia de la aplicación Merlin Bird ID como confirmación de los avistamientos, los participantes aprendían a identificar las aves con los cantos, el plumaje y otros detalles mencionados por un biólogo local Eugenio Padilla de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas. Esta actividad fue seguida por una experiencia con binoculares gracias a compañera Lizbeth Saraí Martínez de la Red Global de Jóvenes por la Biodiversidad. Para muchos, este día fue su primer contacto con actividades naturalistas y descubrieron la rica diversidad de su entorno.
“A pesar de que muchos jóvenes viven en la zona, no conocían la parte del bosque de encino, tampoco imaginaban la diversidad que ese ecosistema alberga… Para muchos, fue su primera vez en un pequeño bosque cercano a la zona urbana, por otro lado, los diálogos que se entretejieron entre guías, facilitadores, alumnos y maestros dieron motivos para reflexionar en torno a la necesidad de seguir conservando esos espacios comunes donde habitan las aves,” comentó Nadir Hernández Quiroz, coordinador del centro.
El Festival de las Aves y la Madre Tierra del 26 de agosto oficialmente reunió a unas 250 personas de todas las edades. La convocatoria comenzó con una reflexión y agradecimiento por la tierra liderada por Beatriz Salinas Avilés, directora de Flor y Canto, quien enfatizó sobre la importancia de recuperar nuestra espiritualidad como pueblos indígenas desde nuestros ancestros para formar una conexión con la madre naturaleza más profunda, una que nos ayuda a percibir las aves como seres que cuya presencia implica un saludable, delicado equilibrio de la vida, una sistema que nosotros los humanos somos sólo una parte. Para finalizar la reflexión, la comunidad llevó una ofrenda indígena hecha con flores, veladoras, copal, tortilla, fruta, maíz y algunos árboles que serían donados.
La música en vivo, a cargo de la Escuela de Iniciación Musical Santa Cecilia, amenizó el día con interpretaciones que celebraron la biodiversidad local. Después de una charla comunitaria sobre la ecología de los bosques y sus aves, se llevó a cabo la premiación de la convocatoria “Si las Aves Hablaran” para historias que pintan mensajes de vida a través de pájaros voladores (y ficciones). En este certamen resultaron ganadores los cuentos: “Un mensaje de ayuda” escrito por Shunashi Janahi Cruz Loaeza en primer lugar, “El viaje de Osy” escrito por Karla Guadalupe Méndez Martínez en segundo lugar y “La pequeña Blue” escrito por escrito por Eric Gabriel Canseco García en tercer lugar. Después, para la convocatoria “Historias Ancestrales Sobre las Aves”, la audiencia escuchó dos testimonios recopilados por dos alumnos de sus familiares y sus experiencias con aves en su vida cotidiana.
Además, los asistentes realizaron un paseo por la exposición de los fotos de alumnos que participaron en el recorrido por la parte alta de la Agencia el 19 de abril. La exposición generó mucha sorpresa porque mucha gente pensaba que ese tipo de aves son raras en el área. Al mismo tiempo, se realizó un taller de creación de máscaras de cartón con forma de los rostros de algunas aves, una actividad artística que inspiró a los niños muchísimo. Al finalizar el evento, el Centro hizo una entrega simbólica de 400 árboles para reforestar la zona escolar y los senderos cercanos, aumentando así los espacios verdes para la gente y las aves y cuidando los bosques.
Por último, El Festival de las Aves y la Madre Tierra no solo resaltó la importancia de la biodiversidad para la salud ambiental, sino que también demostró cómo las actividades comunitarias pueden unir a la gente a un objetivo común: cuidar la naturaleza, no solo por las aves pero también para recuperar nuestras raíces indígenas. Este evento, organizado en colaboración con instituciones ambientales y la participación de los asistentes jóvenes, renovó el compromiso de la comunidad de Vicente Guerrero hacia una futura conciencia del sano y delicado equilibrio de la vida.
En las palabras de un asistente y miembro de la comunidad,
“Nosotros debemos aprender de las aves, de su libertad y la forma en que buscan su hogar, ellas eligen los mejores lugares y lo conservan, la vida de las aves es una analogía de lo que debemos cambiar en positivo”.
Leer “Aves que Nos Acompañan”, el escrito en memoria del festival abajo: